martes, 24 de febrero de 2015

paloma



"Manojo de ala, paloma parda, que ahuecas tu cuerpo de tal modo que hay resurrección cuando te unes al silencio, déjame que te confíe el conjuro. ¡Vuela! ¡Sálvalo!, que se convierta en milagro y en ese tiempo de amar, que es tanto, que algunos llamarían siempre". 

©® Susana Inés Nicolini
Sue_*
#SafeCretive

(Foto: Waclaw Wantuch - Polonia)